BRADENTON, Florida -- Jhostynxon García se pronuncia tal como se escribe. En serio.
Pero practiquen el nombre por si acaso, para que fluya sin esfuerzo cuando el jardinero venezolano de 23 años se gane su lugar en el roster de los Piratas.
García también ha aceptado que mucha gente probablemente usará su apodo, “La Contraseña”, al menos por ahora. El nombre nació de una interacción en redes sociales en la que alguien comentó que el nombre de pila de García parecía la combinación de letras de una contraseña. El relajado García no tuvo problema con el sobrenombre, y ahora es aún más apropiado mientras uno de los más nuevos integrantes de los Piratas trabaja para:
… ¿Abrir su capítulo en Pittsburgh?
… ¿Desbloquear el roster de los Bucaneros?
Ya entienden la idea.
“Creo que estamos hablando de otro joven que pudimos agregar”, dijo el manager Don Kelly, “y el impacto y el techo que tiene son realmente altos”.
Bromas aparte, la incorporación de García, quien apareció en la lista de los 100 Mejores Prospectos de MLB la temporada pasada en el puesto 85 y actualmente ocupa el lugar número 6 en el sistema de los Piratas, le da a los Piratas un bate de poder y un jardinero versátil. Se siente más cómodo en el jardín central, pero también es un sólido defensor en cualquiera de las esquinas y tiene la fuerza de brazo para cubrir el jardín derecho si es necesario.
También llegó temprano al campamento y comenzó a entrenar mucho antes de la fecha obligatoria de reporte del lunes, utilizando ese tiempo extra para aclimatarse, conocer a sus nuevos compañeros y acumular repeticiones a la defensa y en la caja de bateo antes de que el ruido de los Entrenamientos de Primavera se apodere de Pirate City.
“Jugamos mucho uno contra el otro, así que estuve bastante cerca de él y pude conocerlo. Es súper tranquilo”, dijo Rafael Flores Jr., el prospecto número 9 de los Piratas, cuyo casillero en el clubhouse está al lado del de García. “Siento que estábamos en el mismo barco. Cuando te cambian de equipo, realmente no conoces a nadie, así que si podía ser ese puente para que se sintiera cómodo y a gusto con los muchachos, quería ser esa persona para él”.
El viernes encontró a García y al jardinero central titular Oneil Cruz yendo a toda velocidad mientras atrapaban elevados durante práctica de bateo en vivo.
“Está teniendo muy buenos arranques”, comentó Kelly. “Hay velocidad ahí, y vemos el poder”.
García, quien llegó desde los Medias Rojas junto al derecho Jesús Travieso en el cambio por Johan Oviedo en diciembre, entiende la oportunidad que tiene por delante. Aunque hizo su debut en MLB con Boston como reemplazo por lesión en agosto, existe bastante competencia en los jardines de los Medias Rojas y no había mucho espacio para García, quien disputó apenas cinco juegos en MLB a lo largo de dos llamados en el 2025.
Pittsburgh representa un soplo de aire fresco, y está decidido a aprovecharlo.
“Estoy agradecido de estar aquí”, dijo García a través del coach asistente e intérprete Stephen Morales. “La oportunidad aquí parece ser mejor. Al venir aquí, siento que realmente tengo una oportunidad con el equipo, y estoy muy agradecido por eso”.
García le da a los Piratas más alternativas en una mezcla de jardineros que incluye al dominicano Oneil Cruz, Bryan Reynolds, Jack Suwinski y los recién llegados Jake Mangum y Ryan O’Hearn. Cruz y Reynolds tienen asegurado su lugar en el roster, y la noticia del lunes de que el club llegó a un acuerdo con el dominicano Marcell Ozuna probablemente empuje a O’Hearn fuera del rol de primera base/bateador designado y hacia los jardines también.
Mangum registró seis Outs por Encima del Promedio, defensa sin errores y 27 robos en el 2025, mientras que Suwinski suma cuatro temporadas en su haber y no tiene opciones de Ligas Menores, por lo que García necesitará causar un buen impacto esta primavera para ganarse un puesto desde el campamento.
“Lo principal en lo que estoy trabajando esta primavera, en cuanto al bateo, es en las decisiones de swing”, dijo García, quien impulsó 75 carreras, conectó 21 jonrones y disputó 114 juegos entre Doble-A y Triple-A la temporada pasada, aunque también se ponchó 131 veces con apenas 45 boletos.
Hasta ahora se ha tomado muy en serio su nueva asignación, parándose en la caja de bateo el viernes para una sesión de práctica de bateo en vivo contra el as de Pittsburgh, Paul Skenes. Medirse a uno de los mejores lanzadores del béisbol no es tarea sencilla, pero también le da a García una práctica temprana para enfrentar su mayor reto: Reducir su tasa de ponches, que subió a 26.8 por ciento la temporada pasada.
“Estar en las Grandes Ligas el año pasado definitivamente me dio mucha confianza”, comentó. “Y eso me ayuda al llegar este año. Me da más experiencia y saber cómo es el nivel de juego allá arriba”.
Si García puede pulir su ofensiva, obligará a una conversación que lo incluya en el roster de los Bucaneros desde el campamento. Si lo logra, “Jhostynxon” podría convertirse pronto en un nombre familiar en Pittsburgh.
Se pronuncia YÓS-tin-son, por cierto. Él espera que haya muchas oportunidades para decirlo esta temporada.
