BOSTON -- La racha de los encendidos Medias Rojas finalmente terminó en 15 juegos, a sólo uno de establecer un nuevo récord para la franquicia.
Esto, después de una doble cartelera en la que Boston derrotó a los Orioles 6-3 en el Juego 1 para empatar la seguidilla del equipo de 1946, que se había mantenido en solitario como la mejor en la historia del club durante 80 años.
Pero en el Juego 2, los Patirrojos cayeron 5-1, marcando su primera derrota desde el 1ro de julio ante los Nacionales.
Aquí hay algunas conclusiones clave de los 18 innings en el Fenway Park.
Bello en el relevo largo
Las posibilidades de Boston de conseguir esa 16ta victoria consecutiva sufrieron un gran golpe en la primera entrada cuando el zurdo puertorriqueño Eduardo Rivera permitió cuatro carreras sacando apenas dos outs. Eso le dio al dominicano Brayan Bello otra oportunidad de brillar en el relevo largo. A lo largo de 5.1 episodios en blanco, el dominicano toleró cuatro imparables, otorgó un boleto y ponchó a cinco.
Enviado a la sucursal Triple-A Worcester luego de recibir un fuerte castigo ante los Orioles el 4 de junio, Bello reapareció el domingo antes de la pausa del Juego de Estrellas con dos abridores (Connelly Early y el venezolano Ranger Suárez) en la lista de lesionados de 15 días. Dado el éxito de Bello lanzando después de un abridor situacional esta campaña (efectividad de 0.77 en seis salidas), es justo preguntarse si los Medias Rojas podrían considerar mantenerlo en ese rol para la recta final en lugar de enviarlo de regreso a Worcester.
Bello alcanzó las 98.4 millas por hora con su sinker y promedió 96.5 mph, muy por encima de su promedio de la temporada de 94.9.
"Creo que me sentía descansado y fresco, así que creo que por eso la velocidad estuvo ahí", comentó Bello.
Chapman empata a Eck
El cerrador cubano Aroldis Chapman no sólo consiguió el salvamento en el Juego 1 que le dio a los Medias Rojas esa racha ganadora que empató el récord, sino que también igualó al miembro del Salón de la Fama Dennis Eckersley en el noveno lugar de la lista de rescates de todos los tiempos con su número 390. Oportunamente, Eckersley estaba en el Fenway observando, cumpliendo con sus deberes en la Suite de Leyendas.
"He visto lo que hace con sus entrenamientos y esas cosas", dijo Eckersley. "Es un maestro. Es difícil lanzar strikes cuando lanzas tan duro. Es impresionante. No tiene miedo. Este es un mercado grande. Obviamente, para mí en Oakland, fue un poco más fácil".
¿Podrá Durán retomar el rumbo?
En los últimos tres juegos, el jardinero izquierdo de los Medias Rojas, Jarren Durán, ha hecho un contacto sólido de forma consistente, quizás una señal de que está listo para salir de un bache ofensivo que ha durado desde principios de junio. En el Juego 1 del miércoles, Durán mostró destellos de la mejor versión de sí mismo, conectando un triple hacia la esquina del jardín derecho. Luego de tener temporadas de dos dígitos en triples en el 2024 y 2025, este fue apenas su tercero de la campaña actual.
"Estaba un poco agotado. No he tenido muchos de esos este año", confesó Durán. "Me tomé mi tiempo al levantarme en la tercera base, y [el coach de tercera Chad Epperson] me preguntó, '¿Estás bien?'. Y yo le dije: 'Sí, solo estoy disfrutando este triple'. Sabes, no había dado uno de esos en mucho tiempo, así que fue divertido correr las bases".
En 94 juegos esta temporada, Durán tiene una línea ofensiva de .190/.251/.342 con 28 bases por bolas y 118 ponches en 403 veces al bate. Durán es muy consciente de lo mucho que ha estado por debajo de las expectativas, particularmente de las suyas propias.
"Obviamente he sido el peor jugador del béisbol en todo este año, y no hay manera de ocultarlo. Ha sido muy obvio", sentenció Durán. "Sólo estoy tratando de mantener la cabeza baja y apoyar a mis compañeros lo más que pueda. No he estado haciendo absolutamente nada y ellos me han estado respaldando, y no podría pedir un mejor equipo a mi alrededor para apoyarme".
